jueves, 15 de noviembre de 2012

Espera y rendición

Apenas habrás cruzado la puerta y el pellejo se me habrá calcinado
el ruido que hace la quema despierta la flor atómica
la que surgió de tu silencio inquebrantable y la concreta sugerencia
poner la mesa y un sólo plato y un sólo cubierto
me alimento apenas hasta sentarme contigo
festejo mi famélico aspecto ante la expectativa de la explosión
 -puede la sonrisa ser la llave maestra que sana el hambre
el tiempo pierde su esencia en mis manos
se desmoronan mi garras pero no la espera
la cueva de piedra se pulveriza y es ceniza y viento la que agita una libertad que se rinde
ante ti, es todo un infinito poder de todo lo que es posible ser y sentir y ser
se volverá sagrado mi amor ante ti antes del estallido y la comunión.
sigamos las huellas de este destino que nos llama juntos para mirar fundidos el horizonte que alumbra ya un nuevo y milagroso tiempo después del tiempo del misterio.

viernes, 6 de enero de 2012

Perfecto

"su alma debe estar perdida, no le gusta el mar y la arena" decía Nico mirando al mar.
Retomo la escritura, recuperando la imagen, el sonido, el milagro luego de un bendecido naufragio.
el azar es evidentemente una señal de no azar;
amigos, hermanos que se encuentran en una de las orillas del mundo... de la percepción.
Aquí todos estamos desnudos y la simpleza purifica con esa su forma tan llana, concreta y preciosa.
Nos encontramos en el paraíso, para estar basta una sombra porque hay suave suelo y un viento que clarifica, mese.
Basta la voluntad de ir a la caza, mejor dicho, a la pesca y pedirle al mar su néctar en bocados de carne de frutos del mar.
sólo una enseñanza, no hay azar sino lección de magia.
Basta una manta ligera para el frío
porque el sonido del mar calmara toda sed y hambre.
El mar, como se devora mi memoria, como resucita, se lleva barcos endebles, efímeros.
Uno no puede ser idealista en un universo perfecto, la imperfección es un matiz, un mensajero de su matriz, la perfección, la totalidad. Porque la luz completa es casi un hallazgo siniestro y su hijita sombra es la delicada posibilidad de ver los rasgos de tu rostro único, puro, inexplicable.