viernes, 27 de noviembre de 2015

Caín mata a Abel

caín mata a abel, una flecha en el corazón, las historias no son como fueron contadas
las historias sólo revelan el estigma y así cae la metafora, el rasgo de la realidad
caín mata abel, no es la envidia por su oro, por el marcado favoritismo del padre
es acaso el regodeo en la sonrisa del hermano, su caída ante el canto de las sirenas
caín mata a abel, prefiere ver su sangre correr, su cráneo esculpido con arte chorreando en las rocas
quiere verlo vivir, quiere verlos renacer en sus manos duras, crueles como las de los días y los dioses curtidores
caín mata a abel después de amarlo en medio de un sol brillante y en medio de una sonrisa de plenitud, y que las burbujas de champaña no brillen mas que la estrella que lo vio nacer,
no es la fiesta y la algarabía que finge la que habrá de arroparlo en la hora oscura
cain mata a abel, al hermano que adora, para salvar el prodigio de su corazón
muy dentro hay que guillotinar a los budas para seguir en la senda del amor
el conocimiento es el amor absoluto
caín mata a abel, mata su fantasma para que se vuelva real, para que en el borde de la vida descubra el misterio
y se sienta perplejo y conmovido y vuelva el rostro al sol y se cure de espejismos
caín mata a abel ante el peligro de perderlo en ese momento advenedizo
la hora de los hologramas que  se levantan para reclamar algo que no han trabajado
sus almas aguardan en la antesala, sus almas estan ocultas debajo de la tiránica y densa carne
que proclama estar viva cuando putrefacta oculta la verdad a sus propios ojos humanos
caín mata a abel, porque el becerrito dormita en la almohada de la generosidad y teme despertar su sueño divino, pues que si hay que sacrificar, no será el sueño placido de ese amor
caín mata a abel con una flecha en el corazón, en su propio corazón porque hermanos, caín es abel y abel es caín, y así sólo caín se ha flechado en su oscuridad, y sangra de si mismo atravesado
y ambos lloran su destino, nada puede, sino el nombre en las historias que se cuentan, separarlos.

viernes, 23 de enero de 2015

aunque la ruta es estrecha el horizonte abarca el sin fin del espacio
se yerguen puertas secretas
rastros del pasado traicionan al pensamientos
porque al fin no habrá verdad sin perdida
no habrá razón sin hambre
ni desconcierto

recolectar los signos de niebla